En los tiempos en que vivimos parece increíble que alguna vez hubiera políticos honrados. En momentos como el actual donde la corrupción llena portadas y portadas en los periódicos la historia de Zaleuco resulta todavía más increíble.

Zaleuco de Locris era un legislador griego que vivió en el siglo VII aC  y que nos deja una historia de lo más curiosa. Uno de los hijos del político fue condenado por un delito cuya pena consistía en la pérdida de ambos ojos. El pueblo pidió a Zaleuco que le perdonara pero él no podía hacer tal cosa pues eso sería un trato de favor hacia uno de los miembros de su familia.

Pero el asunto fue más lejos, ya que decidió que su hijo perdería un ojo y él otro al no haber sabido educarlo para que fuera un hombre honrado. De esa forma se cumplía explícitamente la ley, ya que no se especificaba qué dos ojos tenían que arrancarse.

Un poco exagerado es verdad pero lo que nadie puede negar es que era honrado y cumplidor de las leyes. Vamos lo más alejado a un político de hoy ¿no creéis?

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