Cuando pensamos en el Yoyó todos vemos una inofensivo juguete que en algún momento de nuestra vida ha pasado por nuestras manos. Pero no todos lo ven así y si no que se lo pregunten a los sirios.

Un 26 de Enero de 1933 el Yoyó fue prohibido en Siria por ser el causante del gran mal que aquejaba el país. En esos momentos Siria sufría una gran sequía que amenazaba la vida de muchos de sus pobladores y los religiosos musulmanes tuvieron la brillante idea de culpar de todo al yoyó.

Este juguete había sido inventado por los chinos y llegó a Occidente en los años 20. Sus características, fácil de fabricar, divertido y sobre todo barato hacía que la mayoría de los ñiños pudieran tener uno y eso mosqueó bastante a los religiosos. Estos se plantaron en el Palacio Presidencial y le pedieron al Primer Ministro que prohibiera inmediatamente su uso con el siguiente argumento:

Mientras que todo el pueblo sirio reza para que el agua descienda y fertilice la tierra, el yoyó que también inicia su movimiento hacia abajo antes de tocar tierra se aleja de ella provocando así que no caiga la lluvia.

Lo peor de todo es que el Primer Ministro se lo creyó y prohibió el Yoyó lo que llevó a la policía a incautar en los días siguientes miles de estos juguetes.

Sencillamente surrealista.

Fuente: En Días como Hoy