Son muchos los aspectos del Antiguo Egipto que hemos tratado en QuHist, pero hoy nos detendremos en uno de los aspectos de la vida de Egipto: su gusto por el vino.

Vino en el Antiguo Egipto

El vino estaba entre las bebidas más preciadas, muy por delante de la cerveza cuyo coste era diez veces menor. Ya en los yacimientos predinásticos del Antiguo Egipto en Tell Ibrahim Awad y Tell el Farain se evidencia la presencia de uva en Egipto. Además la calidad de sus vinos fue elogiada por autores griegos romanos como Ateneo de Naucratis, Estrabón y Plinio.

En el consumo de vino propio de la vida de Egipto hay que hacer una distinción entre el consumo moderado en la vida cotidiana y la abundancia con que corría en las ceremonias religiosas (se les daba a los dioses como ofrenda) y en los banquetes funerarios. El vino simboliza el renacimiento del difunto y por ello a los faraones se les enterraba con ánforas de los mejores caldos. De hecho en las pinturas de las tumbas del Antiguo Egipto es común encontrar banquetes acompañados de danzas y música donde no faltaba el vino.

En estas tumbas, que nos dan tanta información de la vida en Egipto, han aparecido ánforas de vino envejecido como por ejemplo en la tumba de Tutankamón con más 3ooo años de antigüedad. Vamos todo lo que se dice un Gran Reserva. Pero no es lo único curioso, ya que en las ánforas hay un sello que reseña el tipo de uva, viña de origen, viticultor y la calidad que tenía vamos,…: ¡la denominación de origen!

Anforas de vino Antiguo Egipto

Fuente: “El vino en el antiguo Egipto” de María Rosa Guasch