Luis XIV, el rey Sol, bebía grandes cantidades de oro líquido diariamente buscando mejorar su salud.

Era recetado por alquimistas que pensaban que prácticas como masticar laminas de oro, beberlo o mezclarlo en polvo con las comidas prolongaba la vida y conseguía aliviar múltiples dolencias.

Fuente: La higiene en la Corte de Luis XIV