La figura de Tutankamón es muy conocida, pero sin duda uno de los aspectos de los que más se ha hablado es de la maldición que rodea la apertura de su tumba.

Un 4 de Noviembre de 1922 los trabajadores de Howard Carter descubrían un escalón de piedra que abría la puerta a uno de los mayores hallazgos arqueológicos de la Historia: la tumba del faraón Tutankamón. El 17 de Febrero de 1923 el egiptólogo Carter, Lord Carnavon, su socio capitalista, y unos 20 arqueólogos y altos funcionarios entraron por fin en la cámara sepulcral de Tutankamon.

Reconstruccion tumba Tutankamon

Fue el comienzo de una serie de hechos que afectaron a los protagonistas y que muchos denominaron la Maldicion de Tutankamón.

A principios de Abril de 1923 Lord Carnavon, uno de los primeros en entrar en la tumba, cayó enfermo presa de una alta fiebre que los médicos no podían explicar. A los 13 días exactos murió y su hermana señaló que antes de expirar dijo que Tutankamon lo había llamado. Como casualidad señalar que el mismo día y a la misma hora pero en Inglaterra el perro de Lord Carnavon murió. Se empieza a hablar de una maldición.

Unos días después le toca el turno a Arthur Mace, un arqueológo americano que también entró en la tumba. Entró en coma y sin que nadie pudiera explicarlo murió en el mismo hotel donde lo hizo Lord Carnavon.

Un rico norteamericano amigo de  Carnavon, George Jay-Could viajó a Egipto y visitó la tumba para intentar encontrar una explicación y a las pocas horas murió de fiebres inexplicable. Otros miembros de la expedición inicial que entró en la tumba también padeció la maldición: el doctor Archibald Reid, Aubrey Herbert (hermano de Carnavon), Lady Almina (viuda del lord inglés),…así hasta 13 de los 20 que abrieron la cámara sepulcral del faraón.

Se intentaron buscar muchas explicaciones: relaciones con los astros y la vida humana (calendario sideral), bionergía que despedían los cuerpos, fatalismo e incluso un tipo de veneno colocado para proteger el sueño eterno de los faraones.

Como toda regla tiene una excepción, Howard Carter se convirtió en el único superviviente del grupo, pero en 1939 murió rodeado de extrañas circunstancias. Se habla de una extraña intoxicación, de pérdida de memoria y malestar inexplicable.

¿Coincidencias o maldición? Nunca podremos evitar ese halo de misterio que rodea a la civilización egipcia.