El Tratado de Qadesh firmado en 1259 a.C. entre Ramsés II y el rey hitita Hattusili III es el Tratado de Paz más antiguo conocido. Puso fin a más de dos siglos de lucha entre egipcios y el Imperio Hitita por el control de las tierras de la actual Siria.

El acuerdo tenía como objetivo el establecimiento de relaciones pacíficas entre ambas partes y decretó que los dos reinos se ayudarían mutuamente en caso de invasión por parte de un tercero.

También puede considerarse el Primer Tratado de Extradición de la Historia, ya que el acuerdo comprometía a ambas partes a repatriar a los criminales y refugiados políticos.

La versión definitiva fue grabada en tablillas de arcilla redactadas en el acadio internacional de la época. El ejemplar hitita quedó depositado en Egipto, a los pies de la efigie de Ra mientras su texto, traducido al jeroglífico, se grabó en los muros del templo de Ra y en los del templo de Amón, en Karnak. El ejemplar egipcio llegó a Hatti y fue depositado en el templo de Teshub de Hattusas.