A lo largo de la Historia la capacidad del hombre para idear torturas atroces nunca dejará de sorprenderme. Si ya hemos hablado de lossacrificios humanos en el Imperio Azteca y el mundo vikingo y del Escafismo del Imperio Persa, hoy nos vamos a detener en algunas de las torturas inflingidas durante la Edad Media. Lo curioso es que algunas de estas torturas se atribuyen a España y por eso llevan el sobrenombre de española.

Comenzaremos por las Uñas de Gato o Cosquilla española, consistente en arañar la piel desnuda del condenado con largas pértigas con rastrillos en sus extremos. De esta forma se conseguía arrancar trozos de piel a tiras de la cara, espalda, pecho o abdomen buscando que se infectaran y de esta manera alargar la tortura.

uñas de gato

La segunda de estas atrocidades es el Burro español donde se colocaba al reo desnudo sobre un burro de acero con púas en el lomo. Sin necesidad de un torturador, la víctima moría desengrada por las púas a causa de las pesas que se le colocaban en los pies. Según la cantidad de peso colocado se alargaba más o menos la vida del torturado.

burro español

Por último la Silla española que consistía en sentar al reo en una silla con púas de hierro en espalda, brazos y asiento. La víctima se iba desangrando poco a poco, ya que se cuidaba de que no traspasaran órganos vitales. Podía se aún peor, ya que la silla tenía agujeros en el asiento y, a veces, colocaban fuego debajo para provocar quemaduras.

silla española