En la Francia napoleónica asistimos al primer sistema de telegrafía de la historia creado por Claude Chappe.

Era una telegrafía en línea de visión y para llevarla a cabo diseñó una red de torres o «semáforos» que cubrían más de 5.000 kilómetros con 534 estaciones.

Cada torre tenía dos brazos y una viga central y podían alcanzar hasta 98 combinaciones basadas en un libro de códigos. Eso daba un total de casi 8.500 palabras.

En cada cabina había un operador que con un telescopio veía las señales enviadas desde la torre anterior y las repetía. Del contenido del mensaje nada sabían, ya que sólo los superintendentes tenían un «diccionario» de señales.

Estas torres permitían que en 3 o 4 horas mensajes enviados desde París llegasen a cualquier lugar del país. El récord lo tuvo un mensaje que viajó de París a Estrasburgo en apenas 60 minutos anunciando el nacimiento del hijo de Napoleón.

Pero no todos eran éxitos, sus problemas eran varios ya que sólo funcionaba durante el día y dependían por completo del clima. Esto y la invención del telégrafo electrónico de Morse hicieron que las torres quedaran anticuadas y fueran abandonadas.

Ahora un grupo de interesados en el tema ha recreado el Sistema Chappel. Desde aquí puedes verlo.

Vía: BBC Mundo