Las damas de la alta sociedad en el Antiguo Egipto estaban muy preocupadas por su aspecto. El cuidado del cuerpo, el maquillaje o las pestañas postizas eran una preocupación recurrente. Pero uno de los aspectos más llamativos es el color de la piel.

En muchas de las pinturas se representan a las mujeres con una piel muy clara frente a los varones que solían aparecer muy bronceados.

La explicación no está muy clara. Algunos investigadores señalan que podría indicar la alta condición social de la representada. Así la palidez indicaría que podían quedarse en casa resguardadas del sol o que podían pagarse los cosméticos. Otras versiones relacionan el color claro de la piel con un signo de pureza y belleza respecto a los hombres.