Hoy terminamos con la serie de artículos sobre los templos egipcios, una de las grandes muestras de la arquitectura egipcia. Junto a los templos al aire libre y los excavados en la montaña o speos, ahora nos detenemos en una construcción intermedia entre ambos, el semispeo.

En Deir el Bahari, zona tebana conocida como el «Convento del Norte», encontramos una serie de construcciones religiosas y funerarias donde destaca el ejemplo de semispeo más característico del arte egipcio, el templo de la faraón Hatshepsut. Construido por el arquitecto Senmut, el edificio tiene parte de sus dependencias al aire libre y parte excavada en la montaña (sala hipóstila y santuario).

El elemento dominante en el edificio serán las líneas horizontales  y lo conseguían con la utilización de terrazas  y muros de sujeción enmarcados por pórticos y todo dividido por rampas de acceso.

Comenzaba con una calzada de 36 metros rodeada de esfinges que conducía desde la entrada hasta el gran patio inferior al que se accedía a través de un pilono. Se llegaba a él a través de dos terrazas escalonadas unidas por rampas y rodeadas de jardines y tras la entrada accedemos a la primera terraza decorada con relieves, esfinges de la reina y cuatro estanques en forma de T que contenían plantas ornamentales.

primer-patio-templo-hatshepsut

Ascendiendo por la rampa llegamos al segundo nivel formado por dos hileras de pilares cuadrados decorados, igual que el primero, con relieves que representan la expedición al País del Punt. En la tercera y última terraza encontramos 22 columnas precedidas por pilares osiríacos que fueron destruidos a la muerte de Hatshepsut.

terrazas-de-deir-el-bahari

La última estancia del templo, el santuario o sancta sanctorum, constaba de 3 salas con nichos para colocar objetos de culto, la primera de las cuales estaba destinada a albergar la barca sagrada. Primero se accedía a un vestíbulo en forma de sala hipóstila que da acceso a una segunda sala hipóstila y al santuario propiamente dicho.