Los vikingos se lanzaron a recorrer largas distancias. Gobernaron en las Islas Británicas durante muchos años, fundaron un reino normando en Sicilia e incluso inicieron incursiones en el Califato de Córdoba. Estuvieron en África y Asia, descubrieron Islandia y Groenlandia y son muchos los que dicen que llegaron a América antes de Cristobal Colón.

Pero ¿cómo conseguían orientarse si no conocían la brújula?

En principio se pensó que utilizaban un tipo de brújula solar donde aparecerían las diferentes altitudes del sol más dos líneas, una recta y otra curva que marcaban los equinoccios y los solsticios.

Pero esta brújula o las estrellas no servirían cuando navegaban muy al norte en latitudes caracterizadas por nubes y nieblas.

Unos investigadores de la Universidad francesa de Rennes parecen haber encontrado la respuesta. Los vikingos utilizarían cristal de calcita para situar al sol a través de las nubes con tan solo un margen de error de un grado. Esta piedra permite despolorizar la luz y su funcionamiento, según uno de los investigadores, Ropars, consiste en

Si pones un punto encima del cristal y miras a través de él desde abajo, dos puntos aparecerán. Después rotas el cristal hasta que los dos puntos tienen exactamente la misma intensidad u oscuridad. En ese ángulo, la cara que mira hacia arriba indicará en qué dirección se encuentra el sol. Si hay poca luz la precisión será de unos cuantos de grados pero eso no impediría a los vikingos encontrar la posición exacta del sol.

ACTUALIZACIÓN: Hoy en día el disco madera no es aceptado como brújula. Es más que probable que fuese un trozo de un instrumento que se usaba en la Edad Media temprana en las parroquias para que los monjes llevasen la cuenta de las confesiones hechas con las muescas.

Muchas gracias a @TheValkyriesVig por su aportación.