Que en la Antigua Roma les gustaba cuidarse no es nada nuevo. Ya os hemos hablado de la importancia del cuidado del cabello, de todo lo referente a la higiene bucal o de como prevenían las molestas arrugas.

Pero este cuidado no sólo se quedaba en el exterior sino también en la Antigua Roma también cuidaban la ropa interior. Si ya os hablamos de la lencería femenina, hoy nos detendremos en el subligar o  subligaculum, los calzoncillos de los romanos.

Subligar

Frente a la libertad de la que les gustaba disfrutar a los griegos, los romanos eran partidarios de cubrirse sus partes íntimas.

Esta ropa interior no era igual para todos. Así los patricios usaban una especie de venda mientras entre la plebe se generalizaba el subligar, una especie de taparrabos de lino que les protegía de las inclemencias del tiempo.

Por supuesto había diferentes modelos según usos y épocas del año. Así el subligaculum campestre se utilizaba sobre todo en verano y fue utilizado abundantemente por los gladiadores de la Antigua Roma.

gladiadores con subligar

Junto al subligar en la Antigua Roma también utilizaban una camiseta interior o subucula con un diseño rectangular en lino o lana y sujeta al talle.

Vía: Arquehistoria