El concepto de homosexualidad no era entendido en la Antigüedad igual que hoy. Ya lo comentamos en la Antigua Grecia y hoy nos vamos a detener en el Japón de los samurais.

La idea de un adulto experimentado que tenía relaciones como un joven para parte de su aprendizaje ya lo habíamos comentado en al hablar del Batallón Sagrado de Tebas y en Japón recibió el nombre de Shudō.

Shudo

El término shudō se traduce como “camino del joven” y consistía en que el joven que aspiraba convertirse en samurai (llamado wakashū) era puesto a disposición de un nenja, samurai experimentado. Durante los años que duraba su formación el joven era instruido y mantenido por su maestro convirtiéndose también en su amante.

Esta relación estaba muy bien vista por la sociedad ya que se entendía que esta relación aportaba una complicidad y afecto que mejoraba la formación del joven.

La práctica del shudō desaparecería con la irrupción del modo de vida occidental en Japón en el XIX y la llegada del Cristianismo.