Las huelgas generales, esas que hoy nos son tan familiares, tienen un origen bastante lejano en el tiempo. Si ya os hablamos de la 1ª Huelga de la Historia que se dio en Egipto, hoy nos detenemos en una curiosa costumbre romana: la Secessio Plebis.

El contexto en el que aparece es la lucha entre patricios y plebeyos que se dio durante la República romana. Los patricios gozaban de todas la ventajas excluyendo a los plebeyos de cualquier posición de poder o influencia.

Desde mediados del siglo V aC la situación se volvió insostenible y así surgirá la práctica de la Secessio Plebis. Entre el 494 aC y el 287 aC se darán ocho episodios de este tipo (494 aC, 449 aC, 448 aC, 445 aC, 409 aC, 367 aC, 300 aC y 287 aC) por los que los plebeyos, parte productiva esencial de Roma, se marchaban de la ciudad paralizádola, amenazando con crear una nueva comunidad. Vamos una huelga general en toda regla.

A lo largo de estos años los plebeyos eran consiguiendo avances como la figura del Tribuno de la Plebe y el Concilim Plebis (Asamblea). Junto a esto la Ley de las 12 Tablas,  el matrimonio entre patricios y plebeyos, la posibilidad de optar a la magistratura como Cuestor, la admisión por parte del Senado de dos consules plebeyos al año y se le abre la posibilidad de optar al cargo de Pontifice, entre otros.

Un ejemplo claro de que si luchas por las cosas justas puedes llegar a conseguirlas.

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