Llamamos Saturnismo al envenenamiento que produce el plomo y que tiene como consecuencia graves transtornos mentales, alucinaciones y agresividad entre otros síntomas.

Respecto al origen del nombre de la enfermedad hay dos teorías. La primero lo relaciona con el término “Saturno” con el que los alquimistas denominaban al actual plomo y la segunda con el dios romano Saturno. A este dios se le representaba en una actitud delirante en muchas ocasiones lo que hace que se le relacione con los síntomas de la enfermedad.

Los romanos eran muy, pero que muy aficionados al vino que corría alegremente en las más diversas ocasiones. De hecho se habla de un consumo medio de entre uno y cinco litros por persona y día.

En las Saturnales, los banquetes y fiestas se extendían por la ciudad, aunque cualquier ocasión era buena para degustar un buen vino. El problema venía de las ánforas donde estos se guardaban al estar recubiertas en el interior con plomo. Esto garantizaba que estuvieran estancas, pero también propagaba la enfermedad. El plomo se ingería junto con el vino sin que se diesen cuenta al no conferir ningún tipo de gusto.

 

Esto puede explicar los comportamientos perturbados de algunos emperadores como Calígula o Nerón o al menos bastante llamativos como los del gran pintor Caravaggio.