El Antiguo Egipto nunca deja de sorprendernos. Entre las muchas curiosidades que rodean a su civilización y arte hoy nos detenemos en las pruebas de embarazo.

Por información aportada en un papiro sabemos que la manera que tenían las antiguas egipcias de saber si estaban o no embarazadas era bastante curiosa. Llenaban dos bolsas de tela, una con cebada y otra con trigo, y orinaban en ellas durante varios días. Si germinaba la cebada el niño sería un varón, si lo hacía el trigo sería una niña y si no germinaba ninguna no había embarazo.

Mujer de parto

Parece que el sistema funcionaba porque estudios realizados en 1963 demostraron que la orina de una embarazada germinaba el 70% de las veces mientras nunca lo hacía en las no embarazadas o en hombres.