Ya os hemos hablado de armas raras como por ejemplo los “OVNIs” desarrollados por la Alemania nazi. Pero estos extraños proyectos no fueron únicamente cosa del Eje como demuestra el Proyecto Habbakuk.
Proyecto Habbakuk

Lord Louis Mountbatten era el Jefe de Operaciones Combinadas del Reino Unido y tenía entre sus funciones desarrollar tecnología para operaciones ofensivas. Para ello animó a los científicos a desarrollar sus ideas y es en este contexto donde encontramos a Geoffrey Pyke y su portaaviones de hielo. Este proyecto fue denominado Habbakuk y tuvo un gran apoyo de Mountbatten y el propio Winston Churchill.

Su idea buscaba la fabricación de portaaviones baratos, de construcción rápida y sobre todo prácticamente invulnerables a los ataques enemigos (podrían repararse fácilmente con agua en los agujeros que realizaran los torpedos). El problema era que el hielo podía agrietarse así que Pyke decidió mezclarlo con pulpa de celulosa naciendo así un nuevo material que alcanzaba una dureza similar al hormigón: el Pykrete.

Bloque de Pykrete

Las expectativas eran impresionantes: 1200 metros de eslora, 180 metros de manga, mamparos de 12 metros, 50 metros de calado y un desplazamiento de 2.000.000 de toneladas. Podrían transportar 150 cazas y bombarderos bimotores, dispondrían de 40 torretas con cañones antiaéreos  e incluso podrían ser utilizados como bases para una fuerza de invasión.

Proyecto Habbukuk, portaaviones de hielo

Pero se planteó un problema, el de la flotabilidad. Advirtieron que las corrientes lentas de hielo producían un fenómeno conocido como “flujo plástico” que podía llegar a hundir un barco de pykrete si éste no se mantenía a -16ºC. Para conseguirlo había que aislar la superficie del barco que albergaría una unidad de refrigeración con un complicado sistema de conductos.

Sistema de refrigeración del Habbakuk

Se decidió construir un prototipo, con apoyo de Estados Unidos, en el Lago Patricia en Canadá para examinar el aislamiento y las técnicas de refrigeración. Churchill dio luz verde al proyecto con un presupuesto de 70 millones de dólares y 8000 personas trabajando en él durante 8 meses. El prototipo sería de 18 x 9 metros y con un peso de unas 1000 toneladas y los trabajos continuaron durante todo el año 1943 y en enero de 1944.

El resultado no convenció a nadie, siendo un gran problema  la gran demanda de acero con el que estaban hechas las tuberías del sistema de refrigeración. Además en estos momentos entran juego otros elementos en la contienda como el permiso de Portugal para utilizar sus bases en las Azores, la introducción de los depósitos de combustible de largo alcance que permitieron a los aviones británicos volar durante más tiempo sobre el Atlántico o el hecho de que el Proyecto Manhattan llegaba a su fin. Todo ello hizo que el Proyecto Habbakuk se paralizase.

El prototipo construido en el lago Patricia permaneció un año flotando antes de derretirse y, en la actualidad, su esqueleto permanece en el fondo del lago.

Resto del Habbakuk en el fondo del lago

Fuentes: