La dieta en el Antiguo Egipto era de todo menos mediterránea. Por los jeroglíficos, pinturas y momias sabemos que era muy rica en grasas con abundancia de ganado, gansos, pan, miel, dulces, vino y cerveza.

Alimentacion Antiguo Egipto

Esta dieta no ayudaba mucho a que los faraones mantuvieran la forma. De hecho los estudios sobre las momias nos hablan de que la mayoría de los gobernantes egipcios tenían sobrepeso y algunos de ellos mostraban indicios de diabetes.

Según unos estudios realizados por científicos de la Universidad de Manchester muchos de los pertenecientes a las élites egipcias podrían haber fallecido por estrechamiento de las arterias debido a la acumulación de grasa.

Con tal dieta no es de extrañar que la cúspide social egipcia tuviera una expectativa de vida entre 40 y 50 años. Además es la prueba de que muchos no fueron tan esbeltos y atléticos como las imágenes que nos han llegado de ellos. El ejemplo más claro es Hatshepsut que en realidad era obesa y calva.