El primer suicidio de la historia del que se tiene constancia es el de Periandro, segundo tirano de Corinto en el siglo VI aC y uno de los Siete Sabios de Grecia.

No había hecho muchos amigos en vida así que, según cuenta Diógenes Laercio, para evitar que descuartizasen su cuerpo maquinó un plan. Pidió a dos jóvenes que viniesen de noche y le quitasen la vida enterrándolo en un lugar apartado del bosque. Antes había pedido a otros cuatro que matesen a sus asesinos sepultándolos algo más alejados. Pero la cosa no queda ahí, finalmente envió a otros contra estos y así hasta hasta no sabemos cuantos muertos.

Seguro que su cadáver no fue encontrado, pero vamos que para ello provocó una verdadera masacre. Seguramente pensaría que el fin justifica los medios.