Cuando pensamos en la leche de burra viene a nuestra mente Cleopatra, pero no fue la primera en darse cuenta de las excelencias de ese producto.

Fue Popea, la esposa de Nerón, la que hizo muy popular los baños en leche de burra.

Ella los utilizaba continuamente para suavizar la piel de su cuerpo. Aunque no era el único uso que le daba.Todos los días se aplicaba una mascarilla facial realizada con pasta y leche de burra.

Era tan importante la imagen para ella que, cuando se veía obligada a viajar, no dejaba atrás sus utensilios de belleza: nada menos que 300 burras.

Eso si que es un neceser complicado de transportar ¿no os parece?