La Fuente de la Eterna Juventud ha sido buscada por muchos a lo largo de la historia. Se tienen referencias de estas aguas desde la Antigüedad y se pensaba que quién bebiera o se bañara en ellas curaría de sus males y además conseguiría la eterna juventud.
La leyenda de la Fuente de la Eterna Juventud fue un apasionante tema que marcó de por vida la existencia de Juan Ponce de León. El explorador español oyó la sorprendente historia de los nativos de Puerto Rico y le impresionó tanto que en 1513 decidió organizar una expedición para encontrarla.

Descubrió una exuberante tierra verde en el horizonte occidental que él llamó “Tierra de Florida” (actual estado de Florida), donde pasó una larga temporada explorando cada uno de los recovecos para encontrar el manantial. Durante la búsqueda bebió en multitud de manantiales aunque sin éxito.

Ponce de León regresó a España siendo nombrado caballero por el rey el que le otorgó permiso para colonizar la Florida donde regresó en 1521. En un ataque de un grupo de indígenas fue alcanzado por una flecha quedando gravemente herido y muriendo poco después en Cuba a causa de la herida.
Lo curioso de todo esto es que, según se cuenta, cuando el explorador muere a los 51 años representaba una edad mucho menor. Esto hace pensar a muchos que, quizás sin saberlo, encontró la ansiada fuente.
Podría haber encontrado esa fuente, ya que,en realidad, aunque no se volviera más joven, consiguió quedarse con la misma edad que tenía para toda la vida.
Rosalba Ríos Martínez
2ºBach A
Ponce de León podría haber encontrado la fuente sin saberlo, pero, ¿de verdad podría existir?
Yo creo que no, ningún agua puede hacernos rejuvenecer. Lo de que aparentaba una edad menor, puede ser una casualidad.
Natalia Flores Romero
2ºBach A