Aunque el holocausto es el episodio más negro de la  historia de los judíos, no es el único, ya que los Pogroms les han acompañado a lo largo de su historia. Se les acusó de todo lo acusable desde asesinatos rituales de niños a todo tipo de tramas como la que hoy os contamos.

Ocurrió en la Francia del siglo XIV, cuando en 1321 los judíos fueron acusados de crear un bebedizo cuyo fin era asesinar a los cristianos. Se creía que mezclando sangre y orina humana, hierbas y una hostia consagrada y dejándolo secar, los judíos pretendían envenenar a los cristianos al introducir esta pócima en pozos y fuentes.

La denuncia lo hizo un grupo de leprosos acusados del mismo delito que culparon a los judios de haberlos contratado para ello. Resultado: leprosos y judíos ajusticiados o expulsados del país.