Ya os hemos hablado en varias ocasiones del uso de diferentes animales durante las Guerras Mundiales.

Palomas, abejas, osos han jugado un papel importante en estos conflictos, pero sin duda uno de los grandes protagonistas fueron los perros. Algunos fueron utilizados como bombas, pero otros realizaron una labor diferente.


Los perros fueron utilizados en los dos bandos alcanzando los 30.000 en Alemania y más de 20.000 en Francia. Las razas eran secundarias, de hecho según EH Richardson, comandante de la Escuela de Perros de Guerra británicos, lo único necesario era

«Un fino oído y olfato, sagacidad, fidelidad y un fuerte sentido del deber.»

Sus funciones eran diversas destacando los perros sanitarios y los mensajeros. Los que desempeñaban labores de asistencia, llegaban hasta las trincheras con alforjas llenas de suministros médicos para aliviar a los heridos.

Pero sin lugar a dudas unos de los grandes héroes fueron los perros mensajeros. Cuando las líneas telefónicas no funcionaban la labor de estos animales era vital. Superando todo tipo de obstáculos, a veces incluso gases químicos que les hacían llevar máscaras, llegaban hasta los soldados llevándoles información vital.

Hay dos ejemplos dignos de mencionar. El primero un Setter inglés que durante la Batalla del Marne vio como su dueño y su destacamento quedaban enterrados por tierra y escombros tras la explosión de un proyectil. No sólo intentó sacarlos excavando hasta sangrar sino que, al no conseguirlo, ladró hasta atraer soldados que consiguieron salvarlos.

El segundo Satán que, en la Batalla de Verdún, consiguió salvar a un destacamento francés tras hacerles llegar la información sobre su rescate casi a costa de su vida.

Estamos ante verdaderos héroes que consiguieron salvar muchas vidas.