Ya hemos hablado el uso bélico de los animales en las Guerras Mundiales en varias ocasiones, palomas mensajeras, osos soldados o abejas asesinas, pero lo que os dejamos hoy es una auténtica animalada.

En la Unión Soviética durante la 2ª Guerra Mundial tuvieron la brillante idea de utilizar los perros bomba. Su finalidad era meterse debajo de los tanques alemanes para hacerlos volar por los aires. Los animales sufrían un duro adiestramiento con privación de alimentos incluída. Se les enseñaba a buscar alimentos bajo los carros de combate y al hacerlo en el campo de batalla activaban la carga explosiva que llevaban. La forma más habitual era la de colocarles un detonador consistente en una pequeña palanca de madera que bajaba al introducirse bajo los tanques.

No es difícil de imaginar los estragos que causaron entre las tropas alemanas ni tampoco que cualquier can que se acercase, fuera o no con bomba, fuera eliminado inmediatamente.

Los soviéticos reconocían haber destruido más de 300 tanques con este método, aunque no era del todo fiable . En 1942 un grupo de perros se volvió loco sembrando el caos en sus propias tropas. ¿Venganza poética?