El 1 de Septiembre de 1939 comenzó la 2ª Guerra Mundial, la contienda más sangrienta, y esperemos la última, que enfrentó al mundo. La guerra se desarrolló en diferentes frentes durante seis duros años terminando en Mayo de 1945 en Europa tras el clave Día D, aunque la lucha continuó en el Pacífico.

La Guerra en el Pacífico había comenzado tras el Bombardeo de Pearl Harbour el 7 de Diciembre de 1941 por tropas japonesas. De esta forma nipones y estadounidenses entraron en la 2ª Guerra Mundial. En este frente las duras batallas se sucedieron con enfrentamientos como Midway o Guadalcanal entre otros, pero quizás no es tan conocida la Batalla de Peleliu desarrollada entre septiembre y noviembre de 1944.

Esta batalla, también conocida como Operación Stalemate II, enfrentó a estadounidenses y japoneses con el objetivo de hacerse con una pequeña pista de aterrizaje situada en la isla de Peleliu. Tiene el honor de ser una de las batallas mas controvertidas de la guerra al convertirse en la de mayor número de bajas de la Guerra del Pacífico y todo por un objetivo de cuestionable valor estratégico.

Fue parte de los planes estratégicos definidos tras la reunión mantenida pro Roosevelt, Nimitzy MacArthur en Pearl Harbour en Julio de 1944. La misión  fue encomendada a la 1ª División de marines paoyada por la 81ª División de Infantería.

Pero lo que iba a ser un “paseo” de unos cuatro días, se convirtió en una batalla de más de dos meses a causa de las fortificaciones japonesas. Los nipones habían perforado la isla a modo de una colmena construyendo más de 500 cuevas conectadas por túneles con nidos de ametralladoras, la mayor parte en la montaña de Umurbrogol.

Además cavaron agujeros por toda la isla donde colocaron cañones antitanque, cerrando luego estas posiciones dejando solo una rendija para poder disparar a las playas por donde tendrían que desembarcar los americanos. Junto a ellos la zonas se llenó de minas, todo con un objetivo claro,  atraer a los estadounidenses a un combate de desgaste lo que les llevaría a invertir más recursos.

El desembarco fue una carnicería para los marines y, al llegar a tierra, les esperaban temperaturas de 46º junto a la insolación y la falta de agua. A pesar de todo el 8º día de lucha se hicieron con el aeródromo y, con napalm y granadas de humo, fueron destruyendo las posiciones japonesas una por una ante una resistencia feroz. Para los nipones la rendición nunca fue una opción.

Ataques, contraataques y choques cuerpo a cuerpo hasta con cuchillos y piedras, por la falta de munición entre los americanos, se desarrollaron hasta que el militar al mando en Peleliu, el coronel Kunio Nakagawa, proclamó

Nuestra espada se ha roto y se nos han terminado las lanzas.

La operación que no habría debido de llevar más de cuatro días, se había transformado en un infierno de más de dos meses de duración. Los japoneses siguieron desarrollando una guerra de guerrillas en la zona hasta Febrero de 1945 y un grupo de soldados de la 2ª División de Infantería al mando de un teniente japonés, Ei Yamaguchi, se mantuvieron escondidos en las cuevas de Peleliu hsta el 22 de abril de 1947. Sólo se rindieron tras ser convencidos de que la guerra había terminado.

Esta batalla fue una de las más difíciles para los estadounidenses en la 2ª Guerra Mundial con miles de bajas y también de las más controvertidas. Tras hacerse con Peleliu, ésta nunca fue utilizada como base para incursiones posteriores, quizás su mayor utilidad fue enseñar a los americanos cómo los japoneses defenderían sus islas, como se vio en Iwo Jima y Okinawa.

Pero Peleliu demostró a los estadounidenses que los japoneses estaban dispuestos a luchar con uñas y dientes por sus territorios y que cada isla le iba a costar unas cuantiosas pérdidas humanas, como demostraron los kamikazes. Esto hasta la llegada de la bomba atómica.

Estamos ante otro ejemplo de como una mala decisión de los mandos provocó miles de muertes.