El Palacio Davanzati contaba, en la Florencia del siglo XV, con todo tipo de lujos y comodidades. Fue construido por los Davizzi, ricos comerciantes de lana y muestra el modelo perfecto de cómo vivían los ricos en estos momentos.

La fachada del palacio presenta un piso bajo y tres por encima, coronándose con una logia porticada.

Palacio Davanzati Fachada

El piso bajo exhibe tres portales realizados en piedra sobre los que se abren tres pequeñas ventanas. Los pisos superiores cuentan cada uno con cinco ventanas con arcos de medio punto, situándose en el centro de la fachada el escudo familiar. En la fachada pueden verse todavía los ganchos que se utilizaban para secar los tejidos, aunque también se colgaban de ellos banderas para las celebraciones.

Este palacio fue pionero en su época al contar con un pozo que suministraba agua a todas las plantas de la casa gracias a dos cisternas y un mecanismo de poleas.

Así se proporcionaba agua a la cocina, situada en la última planta, como era habitual en las casas florentinas del momento, para que los humos y olores se disipasen con mayor facilidad. También se llenaban los baños, sorprendiendo su número, nada menos que dos por planta. Los retretes evacuaban directamente en unos conductos practicados en el muro y contaban con bañeros metálicas.

Palacio Davanzati baño

Palacio Davanzati retrete

Otra de las grandes novedades de este Palacio fue el uso de la luz natural gracias a contar con numerosas ventanas. Todas las habitaciones se orientaban a un patio central central, con arquerías, columnas y capiteles.

Palacio Davanzati Patio

Los Davizzi perdieron toda su fortuna y en 1516 tuvieron que vender su Palacio a los Bartolini que a su vez lo cedieron en 1578 a Bernardo Davanzati, historiador y escritor. Hoy alberga el Museo de la Casa Florentina.

Fuente: La Florencia de los Médicis de Luis Racionero