A raíz de la aplicación de la Ley Antitabaco desde comienzos de año la polémica no ha dejado de aparecer tanto en las tertulias como en los medios de comunicación. El tabaco, nos guste más o menos, está presente en nuestra vida diaria pero ¿de dónde proviene?

Parece ser que el origen del tabaco estuvo en la zona andina entre Perú y Ecuador y podemos fecharlo entre el 5000 y el 3000 aC. Cuando los españoles llegaron a finales del siglo XV su consumo se había extendido por todo el continente. Sus usos eran diversos: se fumaba, se masticaba, se comía, se le daba usos medicinales, rituales y hasta afrodisiacos.

Cristobal Colón recogió en su diario que los españoles se quedaron asombrados al ver a los indios con un tizón encendido en las manos y expulsando humo por la boca. En Cuba mandó a dos de sus hombres, Luis de la Torre y Rodrigo de Jerez a explorar la isla y comprobaron que esta costumbre estaba muy extendida e incluso a uno de ellos, Rodrigo de Jerez, le gustó la experiencia terminando enganchado a ella.

Cuando llegó a España el vicio casi la cuesta caro. Se puso a fumar expulsando el humo por la boca y la nariz dejando perplejos a todos los que le rodeaban. Fue denunciado por brujería y la Inquisición le condenó a siete años al pensar que sólo el diablo prodría darle a un hombre el poder de echar humo por la boca. Buen método para dejar de fumar.

Esto para los que se quejan de la Ley Antitabaco.