La figura de los kamikazes es muy conocida. Son esos jóvenes pilotos japoneses que sacrificaban su vida estrellándose con sus aviones llenos de explosivos sobre los portaaviones americanos durante la 2ª Guerra Mundial. Fueron figuras claves en el verano de 1945 cuando, tras la liberación de Europa, ellos seguían luchando en el Pacífico contra Estados Unidos. Son unas curiosas figuras difíciles de entender en nuestro mundo occidental.

ataque-kamikaze

Su nombre se ha traducido como “viento divino” que hace referencia a unos ciclones que impidieron entre 1273 y 1279 que Kublai Khan, nieto del conocido Gengis Kan, invadiera el territorio nipón. Éste el término con que lo conocemos todos menos los japoneses que los denominan “Shimpu”.

kamikazes

Eran voluntarios de entre 18 y 20 años que se sacrificaban en aras de la gloria de su país. De entre todos los que se ofrecían se cogían a los peores pilotos o simplemente a chicos que recibían las clases suficientes para despegar y estrellarse sobre el objetivo, mientras los mejores pilotos se reservaban para misiones más complejas. Eran despedidos como héroes y cumplir su misión significaba todo para ellos.

despedida-a-kamikaze

¿Sabéis que hubo un kamikaze que sobrevivió? Pues sí, fue Haruo Hirota de 19 años que cayó en el mar en vez de en el portaaviones. Esto supuso tal vergüenza que no regresó a su país, pero posee el honor de ser el único kamikaze que puede contarlo.

PARA SABER MÁS: