¿Quién de nosotros no ha jugado alguna vez en su vida a la oca o al parchís? Son juegos de nuestra infancia, aunque su origen es algo más antiguo.

Para el origen del juego de la oca hay tres teorías. Hay quienes lo sitúan en la Antigua Grecia, concretamente en el Disco de Phaistos, una curiosa pieza arqueológica del 2º milenio aC con grabados que han hecho pensar que pudo haber sido un antecesor muy remoto de nuestra oca.

También hay quienes defienden que en realidad sus inventores fueron los Templarios en el siglo XI y que en realidad es un mapa simbólico que podía ser utilizado como guía en el Camino de Santiago. En tercer lugar para otros el origen estaría en la Florencia de los Médicis pasando más tarde a la corte de Felipe II.

Por lo que respecta al juego del parchís sus orígenes parecen estar en la India del siglo XVI. El tablero era un paño en forma de cruz y los dados caparazones de molusco. Parece que la actual forma de cruz se inspiraba en el jardín del emperador mongol Akbar I el Grande que disputaba partidas utilizando como fichas a dieciséis concubinas de su harén, mientras su trono ocupaba la casilla central.

Parece que el nombre parchís viene de la palabra hindú pacisi que significa veinticinco que eran las conchas lanzadas en cada tirada.