La Luna, nuestro satélite, nos acompaña desde hace aproximadamente 4.500 millones de años. Durante los últimos siglos el debate sobre su origen fue intenso y una de las grandes incógnitas de este astro. La Hipótesis del Gran Impacto es la explicación más aceptada sobre su origen, explicando su formación a partir de los grandes rocas de material resultantes del gran impacto de un objeto del tamaño de Marte contra la Tierra.

Pero no hace falta más que un pequeño telescopio, para echarle un vistazo a la cara visible de la Luna y comprobar que después de su formación vino una larga historia de violentos impactos que trazaron su geografía de cráteres. Una larga historia que podéis disfrutar en el siguiente vídeo con datos obtenidos por la sonda LRO.