Todos hemos escuchado alguna vez la expresión “Acabar como el rosario de la Aurora” para referirnos a un hecho o suceso que sabemos o presentimos que va a acabar mal. Lo curioso es ver el origen de esta expresión.

Son varias las versiones que se utilizan para explicarlo y, aunque no sabemos cuál es la verdadera, no por ello dejan de ser muy curiosas.

Una de ellas lo localiza en Madrid en el siglo XIX, concretamente en la iglesia de San Francisco el Grande donde se veneraba a Nuestra Señora de la Aurora. Era costumbre sacarla en procesión a primera hora de la mañana coincidiendo en una calle estrecha con otra procesión, la de la Virgen del Henar, y las cosas se complicaron. Como ninguna quería ceder el paso a la otra acabaron a farolazos.

Otra versión sitúa su origen en un pueblo de la provincia de Cádiz donde existía una cofradía conocida como el Rosario de la Aurora. Sus devotos salían en procesión de madrugada rezando el rosario a la luz de un farol, pero a esas horas no era extraño que por las calles hubiera también bastantes camorristas. Una madrugada se cruzaron y acabaron a golpes.

No sabemos a ciencia cierta cuál es el verismo de estas afirmaciones pero ¿soy yo a la única que le choca que unos devotos rezando un rosario terminen a mamporros?.