En estos días navideños que estamos viviendo si algo es fundamental, junto a un buen árbol de Navidad y un bonito Belén, son los regalos. Esta costumbre de intercambiar regalos en estas fechas viene de lejos, concretamente de la Antigua Roma

Los antiguos romanos solían, en el marco de las Saturnales, intercambiar regalos y ¿sabéis cuáles eran los más usuales? Tres higos secos guarnecidos de hojas de laurel y de ramitas de olivo. Junto a ellos los más pudientes regalaban unas pequeñas lámparas de bronce, mientras las que entregaban los más pobres eran de barro y en ellas se solía escribir alguna leyenda alegórica a los deseos venturosos para el año que se iniciaba.

¡Cuántas cosas debemos a los antiguos romanos!

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