Podemos pensar que todas las imágenes de crucificados son iguales. Representan la tortura y muerte de Jesús en la cruz ¿cómo iba a haber diferencias? Pues las hay.

Las representaciones románicas y góticas no pueden ser más diferentes. De hecho parecen representar dos escenas distintas. El Cristo del Románico está vivo, no encontramos ningún signo de la Pasión. No hay latigazos, no hay corona de espinas, no hay sangre. Cristo se muestra vestido, con túnica o fadellín largo, y tiene cuatro clavos. Es un Cristo que vence a la muerte, reina en la cruz.

rostro-cristo-romanico

pies-cristo-romanico

Por el contrario el Cristo gótico es diferente. Es un Cristo que sufre, que muestra todas las señales del suplicio  y que recorta su faldellín. Ya tiene tres clavos y su imagen es el símbolo del sufrimiento. Es un Cristo que muere por todos.
cristo-goticoc

pies-cristo-gotico
Sus imágenes son claro símbolo del tiempo en el que fueron creadas. En el Románico Cristo vigila, juzga y condena mientras que en el Gótico es el “Buen Dios” que cuida de todos y que perdona.