Nos hemos detenido muchas veces en QuHist en el mundo de los gladiadores de la Antigua Roma, pero hoy vamos a conocer uno de sus aspectos menos conocidos: las mujeres gladiadoras o gladiatrices.

No fueron muy numerosas y una de las pruebas más concluyentes de su existencia es una escultura que, según Alfonso Manas de la Universidad de Granada, representa a una mujer gladiadora.

La obra, de 2000 años de antigüedad muestra a una mujer con el pecho descubierto blandiendo un objeto que parece ser una espada corta curva. Para Manas es un arma relacionada con los gladiadores tracios, aunque le faltarían el casco, el escudo y las espinilleras.

Esto se explica el investigador señalando que cuando la lucha terminaba los gladiadores se quitaban el casco y tiraban el escudo. Además justifica su teoría en que el brazo levantado y la cabeza hacia abajo representan un típico gesto de victoria de los gladiadores en el arte romano.

En cuanto al pecho desnudo, también se trataba de una norma para todos los gladiadores que debían luchar a pecho descubierto, aunque en el caso de las mujeres también pudo tener cierto contenido erótico.

La otra representación de mujeres gladiadores es un relieve del siglo I o II descubierto en Bodrum (Turquía), y que ahora se encuentra en el Museo Británico.

Este relieve muestra un par de gladiadoras que luchan entre sí y se conocen sus nombres: Amazona y Anchilia

Son mencionados por los escritores romanos, como es el caso de Suetonio que escribió que el emperador Domiciano hacía luchar a las mujeres de noche iluminadas por antorchas.

Las luchas de gladiadoras serían prohibidas en el 200 por Septimio Severo.

Fuente: Nuevas evidencias de mujeres gladiadores de Alfonso Manas