Matthaeus Schwarz era un curioso personaje que trabajaba para los Fugger, uno de las familias alemanas más conocidas del siglo XVI.

Era el contador de los famosos banqueros, pero además contaba con una afición desde muy joven, el interés por la ropa. Esto hizo que decidiera recopilar todo lo que había sido su vestuario desde que era pequeño. Así comisionó acuarelas de su vestuario actual lo que completó encargando una restrospectiva para así tener recogida toda su vida.

En 40 años se hizo con nada menos que 137 acuarelas de todo su vestuario realizadas por tres artistas. Incluso llegó a retratarse desnudo lo que resultaba muy raro en un contexto laico.

A los 63 años las mandó encuadernar creando el “Libro de ropa de Schwarz” que hoy se conserva en un pequeño museo de Brunswick (Alemania).

Schwarz fue uno de los primeros en interesarse en la moda como fenómeno cultural y el libro nos ofrece un registro gráfico con una rica información.

En estos momentos las convenciones sociales eran estrictas y había reglas sobre la forma de vestir que eran diferentes según el rango. Según Ulinka Rublack, investigadora la Universidad de Cambridge

En esa época los alemanes ricos se aseguraban de vestirse apropiadamente pero consideraban que la moda en sí era una bobada.

Por ejemplo ningún empleado podía vestir más extravagantemente que su jefe, lo que complicada la vida a Schwarz. Pero, al trabajar para mercaderes importantes, podía conseguir buenas telas y acceder a contactos que le conseguieran todo lo que necesitaba.

Gracias al libro conocemos aspectos como por ejemplo el que hecho de que todo tenía que ser hecho a mano (la máquina de coser aún no había sido inventada) o que incluso los trajes más elaborados eran hechos en apenas una semana. Otro aspecto muy importante es que el libro pone en duda la corriente que defiende que la moda sólo estuvo al alcance de todos a partir del siglo XVIII.

Respecto a la razón por la cual Schwarz hizo el libro, es un misterio. Quizá la vanidad, el deseo de hacer partícipes a los demás o porque quería dejar un registro de la moda contemporánea. Sea como sea es una verdadera joya.

Vía: BBC