El Mimo literario era un tipo de teatro de los más populares en la Antigua Roma.

En estas representaciones la crueldad llegaba a tal punto que se llegaba a ejecutar a un condenado a muerte en el escenario. Un ejemplo de esta práctica la encontramos en Laureolus en el que un reo, que sustituyó al actor, fue crucificado y destrozado por un oso según el testimonio de Marcial.

Además en el Mimo las mujeres podían actuar y se desnudaban al final de las piezas a petición del pueblo (nudatio mimarum).