Los genios son temperamentales, eso es algo que nos hemos encontrado muchas veces a lo largo de la Historia. Son muchas las polémicas, envidias y peleas que se cuentan, siendo una de ellas curiosa por marcar para toda la vida a alguien tan conocido como Miguel Ángel Buonarroti.


En la corte florentina de Lorenzo el Magnífico coincidieron multitud de artistas como Benvenuto Cellini, Pietro Torrigiano y el propio Miguel Ángel, entre otros muchos. Pues es gracias a Cellini, que lo recogió en su autobiografía, por lo que conocemos una anécdota que Miguel Ángel tendrá presente el resto de su vida.

Pietro Torrigiano era conocido por su carácter violento, fogoso y apasionado y esto lo demostró con creces al romper la nariz de Miguel Ángel en una pelea. A consecuencia de la reyerta el genial artista tuvo que vivir el resto de su vida con el recuerdo constante de Torrigiano cada vez que se miraba la nariz.