Hay muchos elementos que influyen en la construcción de un edificio, pero ¿conocéis algún río que juegue un papel clave en la imagen que hoy tenemos de un edificio? Pues existe, el Guadalquivir en concreto y en edifico en cuestión es la Mezquita de Córdoba. Vamos a conocer cómo ocurrió.
Todas las mezquitas del mundo tienen el mihrab en el centro del muro de la quibla, excepto en la Córdoba y el culpable es el río. La mezquita original la construyó Abderramán I en el 786 con 11 naves, pero todos los emires y califas quisieron dejar su impronta en el edificio y por ello se fueron añadiendo tramos a las naves y se amplió el patio. Pero claro llegó un momento en que el río impedía seguir alargándolas y por ello Almanzor, para dejar su impronta en el edificio, no tuvo más remedio que añadir ocho naves más a las once originales. Consecuencia: el nicho del mihrab quedó descentrado y la Mezquita de Córdoba se convirtió en un edificio único.


7 comentarios
Carmen Coca Lozano 2º eso B dice:
15 de nov de 2011
Es muy curioso porque este simple echo hace que no haya otra mezquita con la mismas características, por lo tanto es única.
Pablo Sánchez Arias 2º eso B dice:
15 de nov de 2011
No sabía esto pero para mí, esa mezquita tenía algo especial.!Es que en Andalucía tenemos arte hasta para lo que no queremos¡
Daniel Engelhardt Guerrero dice:
16 de nov de 2011
Es muy interesante,igualita a la historia de clase
Maria Jesus Correa Romero 2º B dice:
17 de nov de 2011
Gracias a la influencia del río Guadalquivir sobre esta mezquita es la única del mundo con el nicho del Mihrab descentrado. Es muy interesante.
Ramón Arjona 2º B dice:
20 de nov de 2011
¿El río se llama Almanzor por lo que hizo este Califa?
Sibyla dice:
20 de nov de 2011
@Ramón Arjona ¿Cómo que el río se llama Almanzor?
Pablo Sánchez Arias 2º eso B dice:
21 de nov de 2011
(Respuesta a Ramón) Ramón, dice que “Almanzor no pudo seguir construyendo”.