Hay muchos elementos que influyen en la construcción de un edificio, pero ¿conocéis algún río que juegue un papel clave en la imagen que hoy tenemos de un edificio? Pues existe, el Guadalquivir en concreto y en edifico en cuestión es la Mezquita de Córdoba. Vamos a conocer cómo ocurrió.
Todas las mezquitas del mundo tienen el mihrab en el centro del muro de la quibla, excepto en la Córdoba y el culpable es el río. La mezquita original la construyó Abderramán I en el 786 con 11 naves, pero todos los emires y califas quisieron dejar su impronta en el edificio y por ello se fueron añadiendo tramos a las naves y se amplió el patio. Pero claro llegó un momento en que el río impedía seguir alargándolas y por ello Almanzor, para dejar su impronta en el edificio, no tuvo más remedio que añadir ocho naves más a las once originales. Consecuencia: el nicho del mihrab quedó descentrado y la Mezquita de Córdoba se convirtió en un edificio único.
Es muy curioso porque este simple echo hace que no haya otra mezquita con la mismas características, por lo tanto es única.
No sabía esto pero para mí, esa mezquita tenía algo especial.!Es que en Andalucía tenemos arte hasta para lo que no queremos¡
Es muy interesante,igualita a la historia de clase
Gracias a la influencia del río Guadalquivir sobre esta mezquita es la única del mundo con el nicho del Mihrab descentrado. Es muy interesante.
¿El río se llama Almanzor por lo que hizo este Califa?
@Ramón Arjona ¿Cómo que el río se llama Almanzor?
(Respuesta a Ramón) Ramón, dice que “Almanzor no pudo seguir construyendo”.