El Mausoleo de Augusto es uno de los monumentos mas reverenciados de la Antigua Roma al albergar las cenizas de Augusto y parte de la familia de los Julio Claudios.

Reconstrucción Mausoleo de Augusto

Este edificio, cuyo nombre original es el Túmulo de los Julios, fue una de las primeras edificaciones de Augusto que ordenó su construcción en el 29 aC. El nombre de Mausoleo se lo dieron los romanos a los que su gran tamaño les hacía pensar en el famoso Mausoleo de Halicarnaso.

El núcleo del edificio era circular con un diámetro de aproximadamente 90 metros y revestido de piedra caliza. Sobre el cilindro se levantaba un túmulo de tierra con laderas cubiertas de cipreses, símbolo de la inmortalidad, y en la cima sobre un pedestal se erigía la estatua de bronce del emperador.

Mausoleo de Augusto

La puerta de entrada estaba flanqueada por dos obeliscos de granito que hoy podemos encontrar en diferentes lugares de Roma (junto a la basílica de Santa María la Mayor y al Palacio del Quirinal).

El interior se organizaba en anillos concéntricos, albergando el último  la cámara mortuoria donde había nichos para las cenizas. Pero el lugar más importante y el corazón del edificio era un pilar con una habitación cuadrada excavada en su interior con el fin de albergar las cenizas de Augusto.

Planta Mausoleo de Augusto

Anillos Mausoleo de Augusto

A la muerte de Nerón se dio un cambio de dinastía siendo abandonado y expoliado.

El que en otros tiempos fuera el lugar de enterramiento más importante de Roma, es ahora un terreno lleno de maleza y cipreses que ha sufrido todo tipo de avatares a lo largo de los tiempos.