La 2ª Guerra Mundial nunca dejará de sorprendernos por las atrocidades cometidas en ambos bandos. Si los alemanes nos dejaron Auschwitz y los japoneses el Escuadrón 731, los soviéticos fueron los causantes de la Masacre de Katyn.

La Masacre de Katyn fue una ejecución en masa de polacos llevado a cabo por los soviéticos en Abril de 1940 durante la 2ª Guerra Mundial.

Los ejecutados en Katyn fueron hechos prisioneros tras la invasión de Polonia por los nazis en Septiembre de 1939 tras la firma del pacto Ribbentropp-Molotov por el que soviéticos y alemanes se repartieron Polonia.

Beria, jefe de la policía secreta soviética o NKVD (precursor del KGB), bajo las órdenes de Stalin, firmó una orden para ejecutar a 25.700 polacos de los campos de Kozelsk, Ostashkov y Starobels, así como de ciertas prisiones de Ucrania occidental y Bielorrusia. Todos eran miembros de la élite polaca, incluyendo oficiales del ejército, políticos y artistas.

La matanza se llevó a cabo de forma metódica. Unas víctimas recibían un tiro en la nuca nada más entrar en su celda, otras eran ejecutadas a pie de fosa, sólo 395 prisioneros escaparon a la muerte.

La primera fosa común de Katyn fue hallada por las tropas nazis en 1943, lo que marcó el inicio de acusaciones de autoría de la matanza entre Moscú y Berlín. El gobierno ruso negó durante décadas la responsabilidad por los acontecimientos y tan solo en 1990 aceptó oficialmente la autoría y condenó la masacre y al NKVD.

La orden, firmada por Stalin y otros miembros del Politburó, fue desclasificada y entregada por Boris Yeltsin a Polonia junto a otros documentos en 1992.

Tras la desclasificación de varios documentos en septiembre de 2012 por los Archivos Nacionales de Estados Unidos, se apoya la sospecha de que Roosevelt para no enfadar a su aliado Stalin ayudó a ocultar la autoría soviética de la masacre.