La Maison Carrée de Nimes es el único templo romano que conserva su aspecto original. Junto con el Panteón es uno de los edificios religiosos romanos más conocidos y se levantó en el 16 aC. en honor a Augusto, su esposa Livia y sus hijos.

En él encontramos el típico templo “a la griega” con las características propias de este tipo de edificios. Así se eleva sobre podio por lo que sólo se podía acceder desde la parte frontal. Además de por su notable altura (columnas de 17 metros), el pórtico también destaca por su profundidad lo que contribuye a reafirmar la preeminencia de la parte frontal del edificio.

Es de orden corintio, pseudoperíptero (20 columnas adosadas al muro) y no tiene opistodomos lo que permite una cella de gran tamaño lo que explica por estar dedicada a la Triada Capitolina (Júpiter, Juno y Minerva).

Aquí os dejo una recreación en 3D del edificio.