Tras descubrirse la tumba del apóstol y fundarse Compostela, el papa difunde la noticia y pide a los fieles que viajen hasta Galicia para venerar la reliquia. Se inaugura así el Camino de Santiago. ¿Sabéis por dónde se desarrollaba?

Serán cuatro las localidades francesas que se convertirían en las cabeceras de la ruta jacobea: Tours (que recogería los peregrinos de los Paises Bajos), Vézelay (que recogería a los alemanes), Le Puy (a los centroeuropeos) y Arlés a los italianos. Aprovechando las antiguas calzadas romanas, cruzaban los Pirineos por los puertos de Roncesvalles y Somport confluyendo todos los senderos en la localidad navarra de Puente de la Reina. El camino, ya unificado, recorrería Logroño, Burgos, Astorga y Ponferrada hasta llegar a Compostela.

El trayecto solía ser de unos 30 Km diarios  y según el punto de partida duraba uno o dos meses. Y siempre con la guía del Liber Peregrinationis.