La expresión de nudo gordiano procede de una leyenda. En la antigua ciudad de Frigia (la actual Turquía), un oráculo anunció al pueblo que un día verían llegar por la Puerta del Este, a su verdadero rey y que le reconocerían por el hecho de que, al atravesar esa puerta, un cuervo se posaría en su carro.

Algún tiempo después un pastor, llamado Gordias, se dirigía a la ciudad por el camino del este y justo al pasar la puerta, el cuervo profético se posó en el yugo de su carro de bueyes. Esto fue tomado como una señal por lo que los ciudadanos aclamaron a Gordias coronándolo como rey.

Cuando intentaron quitar el yugo que uncía los bueyes a la carreta de su reciente soberano, descubrieron que les era imposible deshacer el nudo de la correa de cuero que lo sujetaba al timón. El oráculo intervino de nuevo y predijo que quién lograra desatar el nudo sería el dominador de toda Asia.

Alejandro Magno tuvo conocimiento de la existencia del nudo y de la leyenda que lo acompañaba por lo que llegado a la ciudad se dirigió al templo de Zeus donde le pusieron frente al yugo con el nudo intacto. Se enfrentó con el reto de desartarlo, buscando una y otra vez un punto débil pero el nudo resistió a todos sus intentos.

alejandro y el nudo gordiano

Alejandro agotó su paciencia por lo que desenvainó su espada  y con un potente y certero tajo, cortó el nudo. Ante las protestas sentenció

Es lo mismo cortarlo que desatarlo.

Como consecuencia de este hecho se convirtió en el nuevo rey de Frigia y el dominador de toda Asia.

Actualmente seguimos utilizando la expresión “complicado como un nudo gordiano” para referirnos a una situación o hecho de difícil solución o desenlace.