Si hasta ahora parecía que los sujetadores llegaron a nuestra sociedad durante el siglo XIX, un hallazgo en el Castillo de Lengberg en el Tirol ha desmentido esta teoría. Ya en la Edad Media las señoras tenían juegos de lencería íntima muy parecidos a los actuales.

Lenceria medieval

Aparecieron junto a más de 2.700 fragmentos de textiles (ropa de cama y otros tipos de vestimentas) mezclados con tierra, madera, paja y pedazos de cuero y la prueba del carbono 14 ha revelado que fueron confeccionadas entre los años 1440 y 1485.

Los sujetadores, también llamados corpiños, sostenes, brassiers o ajustadores, eran de lino y se parecían mucho a los  modernos, con tazas decoradas con encaje. Junto a él se ha encontrado unas bragas, también llamadas bombachas, pantaletas o calzones, muy parecidas a las actuales.

Esto cambiaría la historia de la ropa interior femenina, ya que hasta ahora se pensaba que el sujetador era un invento de hace unos 100 años que apareció después del corsé.