Julio César es un personaje clave de la Historia de Roma. No sólo reformó el calendario pasando de lunar a solar, sino que hasta le debemos la dación en pago.

En la República romana, en los años de guerra civil en que Julio César venció a Pompeyo, los pequeños propietarios no supieron salir con bien de los constantes vaivenes económicos provocados por la convulsa época que les tocó vivir y quedaron enormemente endeudados. Esto hizo que las tensiones sociales no dejasen de aumentar.

Los partidarios de César le reclamaron la cancelación de las deudas, pero claro los acreedores no veían con buenos ojos esta idea.

Por ello César decidió aplicar dos medidas para auxiliar a los que sufrían tan dura situación. En primer lugar les perdonó los intereses atrasados y descontó del capital principal los créditos que habían pagado y en segundo lugar estableció lo que hoy conocemos como dación en pago. El acreedor cobraría lo que le debían con los bienes muebles e inmuebles del deudor. Tales bienes recibirían una valoración anterior a la guerra civil, ya que desde entonces habían sufrido una fuerte depreciación.

La medida no gustó mucho, es curioso ya que hoy alegraría la vida a miles de familias españolas.

Vía: El Correo