El término de infantería ciclista data de fines del siglo XIX cuando aparecen las unidades militares que operan con bicicletas tanto en Europa como en Estados Unidos.

A fines del XIX las unidades ciclistas realizaban fundamentalmente funciones de mensajeros y exploradores sustituyendo al caballo de guerra. Las bicicletas les permitían desplazarse rápidamente en parajes que no contaban con buenas vías de comunicación.

En la 1ª Guerra Mundial su uso se generalizó destacando los Bersaglieri italianos o batallones ciclistas alemanes (Radfahr-Bataillonen). Un avance significativo fue el conseguir modelos plegables lo que facilitaba la movilidad de los soldados por terrenos demasiado complicados como para ir montados.

Soldados con bicicletas en la 1ª GM

El uso de bicicletas fue muy importante para los soldados japoneses. Fueron utilizados en la invasión de China y fue clave cuando los nipones atravesaron Malasia para hacerse con Singapur en febrero de 1942. Este medio de transporte no sólo sorprendió a los nativos por su velocidad de reacción y adaptación (por ejemplo cruzando pantanos) sino que supuso un gran avance logístico al no necesitar de petróleo para su funcionamiento (algo de lo que andaba escaso Japón). De hecho la toma de Singapur supondrá una humillante derrota del ejército británico: 30.000 japoneses en bicicleta vencieron a 80.000 británicos.

Soldados japoneses en bicicleta en la 2ª GM

El ejército finés tuvo la suya en la lucha contra la Unión Soviética y también la Alemania nazi en la 2ª Guerra Mundial. El bando aliado hizo un uso más limitado, pero se utilizaron bicicletas plegables para unidades paracaidistas.

Paracaidistas con bicicletas

Bicicleta para paracaidistas

Progresivamente las bicicletas fueron siendo sustituidas por transportes motorizados en los ejércitos modernos, aunque han renacido en conflictos actuales sobre todo en guerras no convencionales.