El 30 de Enero de 1933 Adolf Hitler se convierte en canciller de Alemania, el primer paso hacia la formación del III Reich. Será a través de las Tres Noches Históricas con las que Hitler se convertirá en el dueño de Alemania concentrando todo el poder en sus manos y eliminando a sus enemigos.

La 1ª de estas noches será el Incendio del Reichstag que comenzó a las 21:14 horas en la noche del 27 de febrero de 1933.

La policía encontró a Marinus van der Lubbe, un comunista holandés y lo acusó de ser el causante (aunque eran las S.A. los verdaderos culpables). Los nazis culpan a los comunistas y mandan arrestar a los lideres de este partido en Berlín.

Hitler aprovechó estas circunstancias para declarar el estado de emergencia y promulgó el día 28 el Decreto del Incendio del Reichstag que abolía una gran parte de los derechos fundamentales recogidos en el Constitución de Weimar. Este Decreto les dio base legal para detener a a numerosos miembros del Partido Comunista pero también a otros opositores al régimen. Además se ocuparon locales del partido, se suprimió su prensa y se les prohibió reunirse y manifestarse.

Göring insitió en que era necesario también “el arresto de posibles simpatizantes comunistas”, lo cual permitía aplicar el Decreto a prácticamente todo posible o probable opositor al régimen nazi.

El 23 de marzo de 1933 se proclamará la Ley Habilitante o Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Estado. Con ella los Nazis obtenerán poderes dictatoriales al permitirles aprobar leyes sin la participación del Parlamento.

Tras eliminar a sus rivales políticos tras el Incendio del Reichstag, Hitler purgará la disidencia en su propio partido en la Noche de los Cuchillos Largos y descargará su ira contra los judíos en la Noche de los Cristales Rotos. Tras estas Tres Noches Hitler se convierte en el dueño de Alemania y se prepara para lanzarse a la conquista del mundo.