Mohamed ben San ibn Mardanis, más conocido como el «Rey Lobo» es uno de esos curiosos personajes que encontramos en la Historia de España.

Cuando los musulmanes llegaron a la Península Ibérica en el 711 ocuparon rápidamente la mayor parte del territorio. En el siglo X, bajo el régimen del califato, Al-Andalus alcanzará su mayor esplendor hasta que el año 1031 cambie la tendencia. El califato cayó y el territorio se fraccionó en reinos taifas.

Estos reinos van a recibir la presión de los reinos cristianos que quieren aprovechar la división para extenderse y también de las dinastías africanas, almorávides y almohades, que llegan a la Península Ibérica para restablecer el poderío de Al-Andalus.

Aunque claro no en todas partes lo tuvieron fácil como demuestra la resistencia de Ibn Mardanis. Este muladí era un rey taifa que extendió su dominio por toda la zona oriental de Al-Andalus.

Dio a su reino un esplendor enorme consiguiendo que su moneda tuviera gran peso en toda Europa. La agricultura, potenciada por una compleja red hidrológica fue una de las bases de la prosperidad, al igual que la artesanía, llegando incluso a fabricar papel.

Compró la paz a los reyes cristianos mediante tributos logrando así largos periodos de paz. Además supo aplicar el dicho de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo aliándose con Castilla. No sabemos si eso le resultó muy difícil porque según cuentan vestía a «la española» y hablaba castellano y catalán.Vamos que supo adaptarse a las circunstancias y alianzas consiguiendo así situar al reino de Murcia como referente económico para Europa entera.

Pero sus afanes expansionistas le traerán problemas. Ocupó Albacete, Denia, Játiva, Úbeda, Guadiz llegando hasta a sitiar Sevilla. Intentó tomar Córdoba en 1165 lo que hizo que un formidable ejército almohade se dirigiese a su reino. Ibn Mardanis, acompañado de gran cantidad de portugueses y caballeros de órdenes militares, aguantó en un primer momento pero terminó refugiándose tras la murallas de Murcia.

Las murallas de Murcia resistieron al igual que ocurrió en dos nuevos ataques, en 1170 y en 1171, pero nada pudo hacer para evitar el saqueo del territorio. Sólo después de su muerte, en 1172, las fuerzas almohades pudieron conquistar la región murciana. Sus descendientes entregaron el reino a los almohades en el año 1172 a cambio de privilegios políticos y económicos para la familia mardanisí.

La zona terminara cayendo en manos de Jaime I el Conquistador en 1233.