Un 14 de Abril de 1912, a las 23,40 de la noche el Titanic chocó con un iceberg al sur de las costas de Terranova hundiéndose a las 02,20 horas en el Atlántico Norte y provocando la muerte de 1517 personas.

El Titanic fue construido con la tecnología más avanzada de su tiempo y se convirtió en el barco de pasajeros más grande y lujoso del mundo. En su construcción se utilizaron mamparos herméticos que dividían el casco del buque en 17 secciones independientes lo que hizo que fuese considerado “insumergible”. Junto a esto iba dotado de una potente estación de telegrafía y de una hélice de tres palas.

Nadie quiso perderse su viaje inaugural y en éste encontramos personajes tan conocidos como Marconi, inventor de la radio y de la telegrafía sin hilos o Ernest Shackleton, famoso explorador del Ártico. El 10 de Abril partió de Southampton (Inglaterra) con destino a Cherburgo, Queenstown y finalmente a Nueva York.

 

La noche del día 14 se viajaba a 22 nudos con no mucha visibilidad. Los avisos de avistamientos de icebergs llegaron el día antes, pero la velocidad no se redujo (no está confirmado si J. Bruce Ismay, vicepresidente de la compañía, impidió al capitán que la disminuyera). El aviso del iceberg llegó 5 minutos antes del choque cuando éste se encontraba a unos 600 metros del barco y, a pesar de la maniobra del primer oficial, no puedo evitarse el choque lateral. El Titanic estaba sentenciado, se hundiría en 2 horas y 40 minutos.

En el barco iban 2227 personas, pero sólo había botes salvavidas para 1178 aunque se salvarían únicamente 705. Se dio preferencia a la primera y segunda clase, sobre todo a “mujeres y niños”.

A raíz del naufragio se desarrolló, en 1914, el primer Convenio internacional para la protección de la vida humana en el mar (SOLAS) con medidas para tratar de evitar fallos como los cometidos por los tripulantes del Titanic y evitar catástrofes.

Este naufragio es tremendamente conocido por todo lo que se ha escrito sobre él y por las películas sobre el tema, pero no fue el peor de la historia, ese dudoso honor corresponde al Wilhelm Gustloff.

PARA SABER MÁS:

ACTUALIZACIÓN: Disculpad pero nuestras ganas de hablar del Titanic nos han traicionado. Nos hemos adelantado en un mes…¡omg!