Los Levi Strauss, como todos sabemos, son una conocida marca de pantalones vaqueros, pero también son la prueba de que muchos de los objetos de nuestra vida cotidiana encierran curiosas historias.

Levi Strauss y Jacob Davis fueron los creadores de los blue jeans en 1873. Strauss se instaló en la ciudad de San Francisco abriendo una tienda de elementos para los mineros y aventureros que a diario llegaban en busca de la fortuna. En un principio diseñó unos pantalones de tela de lona (la misma utilizada para las carpas y los toldos) de color marrón que se hace muy popular entre los buscadores de oro y mineros por su resistencia.

Más tarde Levi Strauss importó desde Francia el tejido de denim para confeccionar sus pantalones. Este tejido era empleado por los marinos geneveses desde el siglo XV debido a su versatilidad y dureza y era común teñirlo con un color indigo procedente de la India debido a que, al lavarlos, el agua marina los dejaba blancos. De hecho el origen del nombre jeans está en Gênes, nombre de Génova en francés.

Los nuevos pantalones, ya de su característico color azul, con tiradores y tres bolsillos (a los costados y uno detrás), resultan un éxito y comienzan a ser requeridos por mineros y también por granjeros, obreros ferroviarios y vaqueros, que encuentran en ellos un ahorro económico importante, al poder contar con una prenda más duradera, y a la vez practica y cómoda, por sólo 1,50 dólares.

Al sastre que confeccionaba los pantalones para Strauss, Jacob Davis, se le ocurre la idea de reforzar las costuras y los bolsillos con remaches de metal, para hacerlos más duraderos aún, y así evitar el gasto en remiendos y parches, y solucionar el problema de costura que implicaba más tiempo en su fabricación. El 20 de mayo de 1873 ambos tramitan la patente de los nuevos pantalones de tela de denim, con bolsillos reforzados con remaches de metal y tiradores.

Los pantalones jeans fueron usados durante la última parte del siglo XIX por mineros, granjeros, vaqueros y obreros, pero en el siglo XX, comienzan a ser introducidos en la confección de la indumentaria de los soldados, y con la 1ª y 2ª Guerra Mundial, llega el jeans al viejo continente.

Hoy son una prenda básica en nuestra indumentaria, ¿os imagináis vivir sin vaqueros?